{"id":272,"date":"2023-02-06T12:53:50","date_gmt":"2023-02-06T12:53:50","guid":{"rendered":"https:\/\/projecteravensbruck.amical-mauthausen.org\/testimonis\/constanza-martinez-prieto\/"},"modified":"2023-02-06T14:25:34","modified_gmt":"2023-02-06T14:25:34","slug":"constanza-martinez-prieto","status":"publish","type":"testimonis","link":"https:\/\/projecteravensbruck.amical-mauthausen.org\/es\/testimonis\/constanza-martinez-prieto\/","title":{"rendered":"Constanza Mart\u00ednez Prieto"},"content":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 en Madrid, en el barrio de Lavapi\u00e9s, el 16 de enero de 1917. Su padre muri\u00f3 cuando ten\u00eda 17 meses, su madre trabajaba de sirvienta y Constanza pas\u00f3 al cuidado de su abuela. Su ni\u00f1ez y adolescencia estuvieron plenas de dificultades econ\u00f3micas que se agravaron con el fallecimiento de su madre cuando ten\u00eda 13 a\u00f1os. Dada la precaria situaci\u00f3n en la que se encontraron ella y su abuela, una t\u00eda se hizo cargo de sus necesidades, a cambio de ayuda en las tareas dom\u00e9sticas, y pudo realizar estudios de franc\u00e9s, taquigraf\u00eda y mecanograf\u00eda.<\/p>\n<p>Al estallar la Guerra, Constanza se afili\u00f3 a las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) y colabor\u00f3 con la prensa destinada a los combatientes republicanos. Cuando el gobierno de la Rep\u00fablica decidi\u00f3 trasladarse a Valencia sigui\u00f3 sus pasos hasta llegar a Barcelona, en diciembre de 1936, instal\u00e1ndose en la poblaci\u00f3n de Sentmenat en una torre, \u201cCan Baigual\u201d, abandonada por sus propietarios que hab\u00edan huido de Espa\u00f1a, y ocup\u00e1ndose del cuidado de los tres hijos de una familia a la que nunca olvid\u00f3 por su buena acogida.<\/p>\n<p>Posteriormente entr\u00f3 a trabajar como mecan\u00f3grafa en la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica Militar del Comit\u00e9 Central del PSUC y siguiendo la estela del gobierno de la Rep\u00fablica, en enero de 1939 se encontraba en Figueras en el castillo de San Fernando hasta que, tras los intensos bombardeos, mujeres y ni\u00f1os se vieron obligados a partir hacia Francia. Tras varias semanas de incierto itinerario, Constanza, junto a un grupo de refugiados republicanos, lleg\u00f3 a Normand\u00eda, donde fueron ubicados en una casa de colonias infantiles; all\u00ed, junto a otras compa\u00f1eras se esforzaron en organizar una escuela para entretener y formar a los peque\u00f1os.<\/p>\n<p>La entrada de Francia en guerra cambi\u00f3 las circunstancias de Constanza y de la mayor parte de los refugiados republicanos. Resisti\u00f3 las presiones de las autoridades para el regreso a Espa\u00f1a y contact\u00f3 con compa\u00f1eras catalanas del PSUC con quienes comparti\u00f3 un piso mientras cuidaba un ni\u00f1o enfermo hasta que recibieron la orden de regresar al campo de concentraci\u00f3n; al poco tiempo fueron trasladadas a S\u00e9es e instaladas en un antiguo seminario, pero pronto consigui\u00f3 marchar a Nantes con una amiga, donde se emple\u00f3 en tareas dom\u00e9sticas para los alemanes.<\/p>\n<p>A partir de aquel momento empez\u00f3 a contactar y a colaborar con los movimientos de Resistencia, a trav\u00e9s de la O.S. (Organisation Sp\u00e9ciale), el grupo de protecci\u00f3n armada del Partido Comunista Franc\u00e9s, formado en 1940 y en cuyo seno hab\u00eda bastantes integrantes de las antiguas Brigadas Internacionales, y que llegar\u00e1 a ser uno de los substratos para la organizaci\u00f3n de los FTPF (Francotiradores y Partisanos Franceses), a principios de 1942. La principal tarea de Constanza fue actuar de enlace <em>\u201centre los diferentes camaradas de Saint Nazarie y Nantes, trabajo, a su entender, de mucha responsabilidad pero de poco relieve\u201d<\/em>; \u201chumildad\u201d que contrasta con la opini\u00f3n expresada por su marido, Joan Escuer Gomis, al reconocer la importancia de las mujeres en la Resistencia: <em>\u201csin ellas muchas acciones de envergadura no se hubiesen podido llevar a cabo; serv\u00edan de enlaces, transportaban propaganda, armas municiones, comida e informaci\u00f3n\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En una gran redada iniciada el 27 de junio de 1942 en Paris y que continu\u00f3 el mes siguiente en Sant Nazaire, Nantes, Rennes, La Rochelle y Burdeos, fueron detenidos unos 150 resistentes espa\u00f1oles, de los que ocho eran mujeres. Trasladados a la comisar\u00eda de Nantes, all\u00ed coincidi\u00f3 y conoci\u00f3 al citado Joan Escuer \u2013detenido el de 4 de julio- quien recordaba el encuentro en sus memorias <em>\u201c&#8230;cuando llegu\u00e9 a la comisar\u00eda de Nantes vi, entre los hombres, a una mujer. \u2026 La casualidad quiso que, en la comisar\u00eda, me instalara al lado de esta chica, lo cual nos permit\u00eda intercambiar algunas palabras, lo que aument\u00f3 mi inter\u00e9s hacia ella\u201d<\/em>. En el juicio, que se celebr\u00f3 del 3 al 11 de diciembre de 1943, volvieron a coincidir y all\u00ed pudieron intercambiarse unos mensajes escritos a partir de los cuales qued\u00f3 consolidada su relaci\u00f3n como pareja.<\/p>\n<p>Constanza, al igual que otros detenidos, fue condenada a dieciocho meses de prisi\u00f3n que ya ten\u00edan cumplida, pero las mujeres permanecieron en la c\u00e1rcel La Petite Roquette, en Par\u00eds hasta que fueron trasladadas al antiguo cuartel de Tourelles, donde tambi\u00e9n estaba internado Joan Escuer. Ambos hab\u00edan podido cartearse antes, pero su coincidencia carcelaria abri\u00f3 la posibilidad de verse y hablar dos veces por semana en el locutorio, hecho que, sin duda, reforz\u00f3 su moral y <em>\u201csirvi\u00f3 para que nos conoci\u00e9ramos mejor y naciera un fiel y sincero amor entre los dos\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n se vio alterada cuando en el mes de mayo de 1944, este colectivo de prisioneros resistentes pas\u00f3 a manos de los nazis, quienes les trasladaron a la prisi\u00f3n de Fresnes y unos d\u00edas despu\u00e9s a Compi\u00e8gne, los hombres, y las mujeres al fuerte de Romainville, a la espera de la formaci\u00f3n del convoy que hab\u00eda de conducirlos a los campos de la muerte. Los alemanes afrontaban la etapa final de la guerra, desfavorable, e iniciaron su pavorosa huida hacia delante, con masivos reclutamientos de alemanes e incremento de la fabricaci\u00f3n armament\u00edstica, para lo cual precisaban disponer de mano de obra esclava, obtenida de las prisiones que albergaban a los resistentes.<\/p>\n<p>As\u00ed, se dispuso su deportaci\u00f3n y el 14 de junio Constanza Mart\u00ednez parti\u00f3 desde la estaci\u00f3n del Este de Par\u00eds en un tren de viajeros con las ventanas enrejadas; era un peque\u00f1o transporte compuesto por cincuenta y una mujeres, similar a otros que hab\u00edan partido de Par\u00eds desde el mes de mayo. Tras media jornada de viaje, estuvieron unos pocos d\u00edas en Neue Bremm hasta que en dos transportes fueron transferidas a Ravensbr\u00fcck, donde Constanza fue registrada con la matr\u00edcula 43224, momento que as\u00ed rememor\u00f3: <em>\u201cEra de noche y llov\u00eda bastante para calarte, yo con un abrigo que me lo hab\u00eda puesto al rev\u00e9s en el vag\u00f3n para que no se ensuciase porque me lo acababa de hacer y con aquel abrigo nos tuvieron cuatro o cinco horas en una gran explanada, hasta que por fin nos abrieron las puertas de unas duchas y all\u00ed terminamos de pasar la noche\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Su destino en Ravensbruck dur\u00f3 tan s\u00f3lo unas semanas, ya que la administraci\u00f3n dispuso el traslado de un grupo de 22 deportadas a Leipzig, en el comando Hasag, situado a unos 300 km al sur del campo y dependiente del campo de Buchenwald, donde llegaron en unas p\u00e9simas condiciones tras cinco d\u00edas de viaje. Unas 6000 prisioneras trabajaban en una cadena de montaje de obuses de la empresa Hasag y estaban sometidas a unas condiciones dur\u00edsimas: doce horas de trabajo diario, poqu\u00edsima y p\u00e9sima comida, ninguna higiene, asistencia m\u00e9dica inexistente, malos tratos e interminables formaciones dos veces al d\u00eda con el pretexto de pasar lista bajo un sol de plomo o con los pies en la nieve, sin que faltara, al menor gesto de rebeld\u00eda o deficiencia f\u00edsica, la inclusi\u00f3n en los convoyes peri\u00f3dicos con destino a Ravensbr\u00fcck, que dispon\u00eda de c\u00e1mara de gas y horno crematorio. El comandante del campo, alertado que se hab\u00edan cometido errores en la cadena de producci\u00f3n, seleccion\u00f3 a las prisioneras que llevaban gafas y decidi\u00f3 su traslado a Ravensbr\u00fcck donde les esperaba un destino cruel, la c\u00e1mara de gas, pero un hecho singular salv\u00f3 a Constanza: llevaba gafas desde ni\u00f1a, pero se le rompieron a su llegada a Leipzig, por lo que tuvo que prescindir de ellas, problema que le permiti\u00f3 pasar favorablemente la selecci\u00f3n y librarse de ser gaseada.<\/p>\n<p>Sin embargo, en medio de aquel entorno de explotaci\u00f3n y de permanentes peligros tambi\u00e9n hubo lugar para la solidaridad, como el que narraba Constanza cuando fue revisado el trabajo que realizaba controlando las roscas de las mechas de los obuses, la mayor parte de las cuales eran defectuosas. Ante los gritos amenazantes de la vigilante de las SS, recibi\u00f3 la ayuda de un obrero alem\u00e1n, al cual las deportadas llamaban El Mechitas, y seg\u00fan narr\u00f3 la propia Constanza: <em>\u201cgritaba m\u00e1s que ella. Yo no comprendo nada el alem\u00e1n y no s\u00e9 lo que dir\u00edan; lo \u00fanico que s\u00e9 es que este obrero alem\u00e1n, padre de familia y que ten\u00eda tanta hambre como yo, me defendi\u00f3 como si se hubiera tratado de su hija y que no me pas\u00f3 nada. Yo ya me ve\u00eda por lo menos con el pelo rapado y en el calabozo por 15 d\u00edas, am\u00e9n de un gran paliz\u00f3n, pero ni siquiera me llev\u00e9 un bofet\u00f3n. A ese honrado obrero se lo debo todo\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>En Hasag coincidi\u00f3, entre otras, con la espa\u00f1ola Mercedes N\u00fa\u00f1ez Targa, de nombre de guerra \u201cPaquita Colomer\u201d, la cual recordaba los sufrimientos de las deportadas, pero tambi\u00e9n su entereza, las acciones de sabotaje en su trabajo diario, la solidaridad y la templanza de las internas en medio de aquel infierno, recordando a Constanza como uno de los s\u00f3lidos apoyos de las espa\u00f1olas a quienes animaba con las canciones surgidas de su voz melodiosa. Justamente Mercedes N\u00fa\u00f1ez, que se encontraba en la enfermer\u00eda, hab\u00eda confeccionado, no se sabe c\u00f3mo, unas banderitas republicanas que las ocho espa\u00f1olas lucieron cuando los nazis hicieron evacuar el campo, el 14 de abril de 1945.<\/p>\n<p>Ante la inminente llegada de los ingleses, Constanza con un grupo de mujeres se vieron obligadas a ponerse en camino hacia Dresde, situada a unos 150 km al este de Leipzig. Fue una de las denominadas \u201cmarchas de la muerte\u201d, durante la cual las mujeres rendidas por el cansancio eran abatidas a tiros por sus guardianes nazis. En un momento dado se apercibieron de que los vigilantes hab\u00edan desaparecido y entonces, en medio de grandes precauciones, por si era una estratagema para ametrallarlas a todas, se fueron separando de la columna en peque\u00f1os grupos, como el integrado por tres espa\u00f1olas, entre ellas Constanza, y una francesa, con la fortuna de recalar en una granja, donde trabajaban tres prisioneros de guerra, un checo, un yugoslavo y un italiano, que las escondieron y protegieron hasta la llegada de las unidades del Ej\u00e9rcito Rojo.<\/p>\n<p>Concentradas en un gran campo y trasladadas posteriormente a Torgau, desde donde fueron repatriadas hacia el hotel Lutetia en Par\u00eds. All\u00ed se encontr\u00f3 con Joan Escuer, repatriado desde hac\u00eda unas semanas desde el campo de Dachau al que hab\u00eda sido deportado el 18 de junio de 1944. Inmensa alegr\u00eda por el reencuentro, pero enturbiada <em>\u201cal enterarnos, a medida que encontr\u00e1bamos camaradas conocidos, de la muerte de muchos otros que quedaron all\u00e1, en los bien llamados Campos de la Muerte y que no tuvieron la dicha de ver nuestra victoria que tan cara hab\u00eda costado\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Tras la liberaci\u00f3n comenz\u00f3 su anhelada vida como pareja, gracias a las ayudas del gobierno franc\u00e9s y a la estabilidad laboral que fueron logrando con el paso de los a\u00f1os. La acogida de deportados se organiz\u00f3 por municipios y Constanza y Joan recalaron en el de Saint Ouen, cerca de Paris, alojados en unos barracones provisionales, adecentados y limpios, a la espera de reunirse con su familia o de valerse por si mismos. En su caso, se fueron a vivir durante dos a\u00f1os a Se\u00e9s, en Normand\u00eda, con la t\u00eda de Constanza, trabajando \u00e9sta en una tienda de caf\u00e9 torrefacto y su compa\u00f1ero en una cantera, hasta que se mudaron a Par\u00eds, donde Joan pudo ejercer su oficio en el ramo de la metalurgia y donde nacieron sus dos hijos, Joan en 1949 y Delia en 1951.<\/p>\n<p>La militancia comunista de la pareja en el PSUC fue persistente y Joan asumi\u00f3 la responsabilidad del partido en la regi\u00f3n de Par\u00eds-Norte. Su domicilio se convirti\u00f3 en uno de los puntos de reuni\u00f3n de la oposici\u00f3n antifranquista del exilio, y Constanza y Joan no cejaron en organizar innumerables campa\u00f1as de denuncia del r\u00e9gimen de Franco y de solidaridad con los presos y exiliados espa\u00f1oles, as\u00ed como con los ex deportados.<\/p>\n<p>En 1972 tomaron la dif\u00edcil decisi\u00f3n de regresar del exilio y se establecieron en Sentmenat, el pueblo donde Constanza hab\u00eda pasado una etapa de su vida durante la guerra de Espa\u00f1a y del que guardaba tan buenos recuerdos. Pronto entraron en contacto con la a\u00fan clandestina asociaci\u00f3n que agrupaba a supervivientes y familiares de los deportados, la Amical de Mauthausen y otros campos, a la cual dedicaron sus energ\u00edas, sin abandonar su compromiso militante en el PSUC, el partido al que estaban comprometidos desde sus a\u00f1os j\u00f3venes. A partir de la legalizaci\u00f3n de la Amical en 1978, Constanza ya estuvo integrada en su Junta, como representante de las deportadas a Ravensbr\u00fcck, junto a sus compa\u00f1eras de infortunio, Neus Catal\u00e0 Pallej\u00e0 y Mercedes N\u00fa\u00f1ez Targa, y en la memoria de centenares de estudiantes ha quedado grabado el recuerdo de la pareja Constanza y Joan, en sus innumerables recorridos por centros de ense\u00f1anza y culturales, para que no cayese en el olvido el sufrimiento de tantos compatriotas republicanos en los campos de la muerte.<\/p>\n<p>La experiencia de la deportaci\u00f3n dej\u00f3 una dolosa huella en la salud de Constanza quien padeci\u00f3 una artrosis degenerativa en su columna vertebral y diversos problemas card\u00edacos, con dos infartos y una angina de pecho que, sin embargo, no le impidieron seguir con su labor de difusi\u00f3n. Siendo vicepresidenta de la Amical de Mauthausen, falleci\u00f3 en Barcelona el 3 de enero de 1997.<\/p>\n<p>Fuentes: Testimonio de Constanza Mart\u00ednez en Neus CATAL\u00c2, <em>De la resistencia y la deportaci\u00f3n<\/em>, Barcelona, ADGENA, S.L., 1984<br \/>\nJoan ESCUER GOMIS, <em>Memorias de un republicano espa\u00f1ol al campo de Dachau<\/em>, Barcelona, Amical de Mauthausen y otros campos, 2007<br \/>\nMercedes N\u00da\u00d1EZ TARGA, <em>El carret\u00f3 dels gossos<\/em>, Barcelona, Ed. 62, 2005<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.rtve.es\/alacarta\/videos\/altres-programes-darxiu\/arxiu-tve-catalunya-giravolt-resistencia-deportacio\/4535808\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.rtve.es\/alacarta\/videos\/altres-programes-darxiu\/arxiu-tve-catalunya-giravolt-resistencia-deportacio\/4535808\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","class_list":["post-272","testimonis","type-testimonis","status-publish","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/projecteravensbruck.amical-mauthausen.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/testimonis\/272","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/projecteravensbruck.amical-mauthausen.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/testimonis"}],"about":[{"href":"https:\/\/projecteravensbruck.amical-mauthausen.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/testimonis"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/projecteravensbruck.amical-mauthausen.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=272"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}